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A MENUDO

A menudo me siento perdida, y escondo mis alas entre mis brazos, para ver si en reposo logro encontrar mi sendero. A menudo me escabullo, y me pierdo por entre las tinieblas, queriendo alcanzar la calma. Pero el corazón me vuelve a asaltar, cual pistolero, para atravesarme el alma, y hacerla ensangrentar de dolor.
A menudo quisiera desconectar mi mente de mi alma, y enviarla en clausura, al cajón de los sueños. Evadirme de los sentimientos que provoca en mí su tortuosa conciencia. Pero entonces vuelvo a despertar, y a sacrificar un nuevo día, prologando un triste final, que cada día está más cerca...

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EL SABOR DE TUS BESOS

¿Qué como saben tus besos? A veces dulces, suaves y melosos. A veces son perversos, y te arrancan un mordisco en un arrebato de celos. A veces me transmiten tu pasión y desenfreno. A veces me duelen, me delatan que estás herido, y me apuñalan el alma con tristes recuerdos. A veces me insultan, me irritan, me escuecen, hacen sangrar mis deseos. ¿Qué cómo saben tus besos? Me preguntas traviseso. Saben a ti, a mí, a nosotros. Saben a una vida juntos, a un te quise, a un te sigo amando y a un por siempre nos querremos.

MI HIJO BELLO

                                  Era por entonces que creía en las personas, que me dejaba llevar por la intuición que me guiaba hacia, lo que yo creía, el camino correcto. Pero algo salió mal, y todo el camino se me alzó en la pendiente más pronunciada, y todo mi mundo se desmoronó.La nada inundó entonces todo el horizonte, y ya nada volvió a ser igual... La silueta de mis sueños comenzó a difuminarse y se tornó un borrón, oscuro y sucio. Y creí que el fin había llegado.Pero entonces, al arribar a lo que imaginé la muerte, amaneció un minúsculo rayo de luz, que fue encendiendo motitas de ilusión a lo largo del túnel, y que de nuevo me hizo recuperar la fe en el ser humano. Fuiste tú, corazón mío, el que abrió mis ojos al nuevo día, y me hiciste revivir, y recuperar la fe y la esperanza. Tú, mi bello niño, que...

SÓLO QUIERO SER FELIZ

Yo sólo quiero ser feliz. Poder sonreír con franqueza, sin sentir opresión en el pecho, al intentar forzar el gesto. Sólo quiero poder llorar sin motivo, y no tener que explicar por qué lo hago. Que tus manos se posen sobre las mías, y que ambas dancen juntas, sin tener que esconderlas. Sólo quiero ser feliz. Y que tú lo seas.